Rosalía Mejía Rosasco

Este viernes se cumplen 134 años del 1º de mayo en el que una huelga obrera paralizó por primera vez a la industria de Estados Unidos, y medio millón de trabajadores de ese país se lanzaron a las calles para reivindicar la jornada laboral de ocho horas. La pandemia, las medidas de aislamiento social, han impactado en la celebración de este aniversario y nos llevan a algunas reflexiones.

La particularidad de este año es que en el Perú, más del 40% según las encuestas, ha perdido su trabajo, los que aún lo conservan no están seguros de mantenerlo después del mes de mayo, pero además la inmensa mayoría no tiene la oportunidad de trabajar por que no puede movilizarse y no puede hacer teletrabajo. Las personas que sí pueden trabajar a la distancia se han visto obligados a ser creativos para cumplir dentro de sus hogares con la prestación de sus servicios laborales.

Si todos de una manera u otra pensábamos que el día de descanso semanal y la jubilación era un premio porque íbamos a dejar de trabajar y quedarnos en casa, la realidad actual impuesta por la pandemia, es algo que nunca antes imaginamos vivir, estamos ante  una especie de “jubilación obligatoria colectiva en todo el Perú”. El mismo día 16 de marzo de 2020, todos los peruanos dejamos de asistir a sus centros de labores, todos los miembros adultos de la familia nos quedamos en casa, pero además los niños y jóvenes de la familia, también están en casa porque se cerraron los locales de los colegios, las universidades y demás centros de estudios.

En consecuencia, este Día del Trabajo 1 de mayo del 2020 tiene el gran mérito de hacernos celebrar más aún cada día que tengamos la oportunidad de trabajar porque ahora hemos advertido el aporte del trabajo a cada ser humano como persona, a nuestras familias y a la sociedad en general.

Hoy, como hace134 años seguimos celebrando el Día del Trabajo pero bajo circunstancias muy diferentes, con retos diferentes pero siempre reconociendo que la oportunidad de trabajar es motivo suficiente para celebrar.

¡Feliz día del trabajo!